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martes, 10 de enero de 2012

Las elegidas

ORIGINAL: Revista Arcadia
Obra de María José Arjona que hace parte de libro de Diego Garzón.
50 años de arte colombiano
¿Cuáles han sido las preocupaciones y los intereses de los artistas contemporáneos colombianos? ¿Qué han buscado expresar con su obra? En su nuevo libro, "De lo que somos", Diego Garzón encuentra respuestas que nadie había reunido en el papel.

Por: Micah Malone, Bogotá
Publicado el: 2011-12-16

Los libros de arte de gran formato se han caracterizado por tener títulos tontos: Crema, Vitamina P o ¡Arte Ahora! Brillantes, gruesos y llenos de provocativas fotos de artistas internacionales, estos libros regordetes personifican la siempre cambiante y a veces excesiva representación del arte contemporáneo. Mientras que otros títulos que pertenecen a este extenso género suelen pasar desapercibidos, el nuevo libro de Diego Garzón, "De lo que somos", merece un reconocimiento por enfocarse exclusivamente en el arte contemporáneo colombiano, un tema que no ha sido tratado por la máquina publicitaria actual.

Diego Garzón ha escrito por varios años acerca de la escena artística colombiana. Después de graduarse de la Facultad de Comunicación de la Universidad Javeriana, fue periodista cultural de Semana y editor de la revista Plan B. Durante los últimos cinco años ha trabajado como editor general de Soho. Su primer libro, Otras voces otro arte, fue publicado en 2005 y consistía en extensas entrevistas a diez de los más brillantes artistas colombianos.

El proceso de compilar De lo que somos empezó hace tres años, cuando Garzón contactó a diez importantes curadores y críticos que le ofrecieron sugerencias acerca de aquellos trabajos que ellos consideraban que eran fundamentales para el arte contemporáneo colombiano. Al final, se eligieron 110 obras, de 49 artistas.

Empezando en 1966 con Bernardo Salcedo, las obras están organizadas cronológicamente y las acompaña un texto corto que contextualiza y explica brevemente en qué consiste cada pieza. Además, entremezcladas con las obras se encuentran preguntas curiosas en negrilla, como la siguiente, que cuestiona al Fausto de Nadín Ospina: “¿Por qué un artista decidió comprar una pintura, dividirla en partes y exponerla nuevamente”. Responder esta pregunta, no obstante, requiere una investigación cuidadosa que el libro señala solo de manera superficial. Sin embargo, esa falta de profundidad no debería considerarse necesariamente una debilidad. Después de todo, la función primordial de estos libros de arte no es la erudición rigurosa, sino la presentación de cada obra en su máximo esplendor.

Es un libro diverso y atractivo que reúne obras controversiales, como el trabajo en el que María Elvira Escallón documenta el proceso en el que un cuarto se va llenando con la arena que cae de un hueco en el techo; los provocativos performances de Rosemberg Sandoval con indigentes, y el proyecto de bordado de Milena Bonilla, quien intentó reparar los forros de los asientos de los buses de diferentes rutas de Bogotá.

Las obras de los más grandes nombres colombianos están bien representadas: cinco ingeniosas obras de Antonio Caro, seis piezas poéticas y elegiacas de Óscar Muñoz, y seis complejas instalaciones de Alejandro Restrepo. Ningún artista está más representado que Doris Salcedo, con siete icónicos trabajos extendidos a lo largo del libro. El peso gráfico proporcionado a Salcedo sin duda representa el respeto que siente Garzón por la artista, cuyo prominente éxito internacional desencadena complejas preguntas acerca de la percepción del arte colombiano en el exterior.

La lucha por la representación se siente a lo largo del libro. En esta búsqueda ninguna obra parece más pertinente que la polémica Rebeldes del Sur, de Wilson Díaz, que fue censurada en Inglaterra por ser percibida por la Embajada de Colombia como una propaganda a las FARC. El video de Díaz mostraba a algunos miembros de la guerrilla cantando vallenato en la Zona de Distensión. La grabación, que representaba de una manera benigna a la guerrilla, es asombrosa en su modestia.

Abrir el libro produce placer. Dan ganas de buscar, de aprender, de entender. Esas preguntas que Garzón lanza al aire y no resuelve en detalle hacen parte de un juego que invita a reflexionar sobre el arte contemporáneo nacional sin imponer máximas absolutas. No obstante, la minuciosa elección de las piezas propone, inevitablemente, un canon, que puede tener detractores pero que surge de un selecto grupo de conocedores; por lo tanto, es un canon que pesa, que hacía falta y que no solo convierte a este libro en un documento de consulta imprescindible, revelador y divertido para los interesados en el arte colombiano, sino en una pieza histórica que desde la cultura se aproxima a la realidad nacional de los últimos cincuenta años. |



miércoles, 25 de agosto de 2010

V Feria Internacional de Arte de Bogotá - ArtBo

ORIGINAL:ArtBo On Line
Sobre ArtBo
La V Feria Internacional de Arte de Bogotá - ArtBo se realizará en Corferias del 22 al 26 de octubre de 2009.



ArtBo 2009 se proyecta como una propuesta cultural con altos estándares de calidad, rica en tendencias y expresiones como la pintura, la fotografía, el performance, las instalaciones y el video, entre otras manifestaciones de la plástica.

Más de 6.600 metros cuadrados de exposición se abrirán al público durante los seis días de Artbo 2009. Observadores, compradores y coleccionistas tendrán acceso a las más recientes tendencias y obras del arte nacional, latinoamericano e internacional.


Este año, la Feria contará con un pabellón de galerías, un pabellón dedicado a los niños y una programación cultural especial para visitantes y coleccionistas.

De igual manera, en esta quinta versión de ArtBo se realizará el Pabellón Artecámara, proyecto de investigación de artistas jóvenes, con el propósito de mostrar y promocionar el trabajo de nuevos talentos. Para ello, la Cámara de Comercio de Bogotá realizó una convocatoria abierta entre artistas de menores de 35 años, cuyos trabajos han sido evaluados y seleccionados por un reconocido comité de curadores.

Como novedad, la Feria ofrece a las galerías que tengan stand en el pabellón central, un espacio alterno para presentar los proyectos de artistas individuales "Project Rooms". Los trabajos presentados para este espacio serán seleccionados por un curador asignado por la organización.

lunes, 17 de mayo de 2010

La Gaitana Primer Grito de Libertad. Suplemento Generación. El Colombiano

ORIGINAL: Suplemento Generación - El Colombiano. Mayo 16 de 2010


La Gaitana
Primer grito de libertad

En el Teatro Metropolitano, se presenta el 20, 21 y 22 de mayo la obra La Gaitana, un grito de libertad. Una propuesta de danza contemporánea dirigida por Peter Palacio, en el año del Bicentenario de la Independencia.
BEATRIZ MESA MEJÍA
FOTOGRAFÍAS DE ALEJANDRO MANOSALVA



Ella es un símbolo que tiene una doble vía. Por un lado, representa la lucha de los indígenas en contra del poder español, en tiempos de la Conquista, por otro, es un manifiesto de la fuerza que tienen las mujeres cuando se trata de luchar por sus derechos, de defender lo suyo.

La Gaitana, lo que fue esta heroína indígena de origen colombiano, y lo que es con el paso de los siglos, se recrea ahora en una puesta dirigida por el bailarín y coreógrafo barranquilleroPeter Palacio, en un trabajo en el que se unieron su grupo, Danza Concierto, y el Departamento de Música de la Universidad Eafit, que dirige Andrés Posada.

Sí, vuelven Peter y Andrés a trabajar juntos, una alianza que viene de tiempo atrás, pues muchas de las obras llevadas a escena por el bailarín han contado con la música de este compositor que, por cierto, acaba estrenar la Misa de los cantares, creada especialmente para celebrar el aniversario número 50 de Eafit.

En este montaje titulado La Galiana, un grito de libertad, Andrés decidió trabajar con tres alumnos aventajados del Departamento de Música que dirige: Juan David Manco, Juan David Osorio y Víctor Agudelo, vinculados al Taller de Composición de Eafit. Así que la música para esta obra de danza contemporánea resulta de una creación colectiva, en un trabajo muy interesante por los retos que propone, por el conjunto de sensibilidades que se expresa en cada nota.

LA HISTORIA

Peter Palacio, quien fundó y dirigió el Festival Internacional de Danza Contemporánea de Medellín, cuenta en esta conversación que, pensando en el Bicentenario, quiso buscar un personaje fuerte, significativo. Tenía claro que quería una mujer, una heroína. Por su cabeza se cruzaron algunos nombres, pero ninguno se perfilaba bien. Hasta que apareció La Gaitana y en su mente la vio en la escena. Es, en el caso de lo artístico, un momento de revelación, sin duda.


Así, comenzó a investigar. Leyó crónicas de indias, algunas tesis, documentos sobre los movimientos que defendieron a los indígenas y, muy especialmente, las reseñas de Fray Pedro Simón, que le dieron la base fundamental para hacer el perfil de esta mujer, que hizo parte de las tribus precolombinas y que es considerada la Primera heroína de América. Era, dice Fray Pedro Simón, una gran señora (Cacica) a quien obedecían sus vasallos.

Peter y Andrés dicen que tenían el reto de no caer en los clichés de lo indígena. Difícil, sin embargo, creen que lo logran.

El coreógrafo señala que quiso dar cuenta en la escena de lo que significó La Gaitana para la reivindicación de las tribus iniciales. Una mujer luchadora que convocó y lideró la Federación Pijao. logrando reunir varios caciques y un ejército conformado por miles de hombres, entre 1539 y 1540, según cuenta la historia.

Una líder innata que se alzó en contra del poderío español, ante el asesinato de su hijo Timanco, que fue quemado vivo en su presencia por resistirse a pagar los tributos o encomiendas. Vivían en el sur de Colombia, entre los departamentos de Huila, Cauca y Tolima, donde tenían influencia grupos como los Pijaos, Guambianos, Andaquíes y Paeces, entre otros, que se opusieron al tirano, Pedro de Añasco, quien fuera nombrado por Sebastián de Belalcázar para dominar estas tierras y crear allí una villa.


La Gaitana se enfrenta a él y lo domina hasta matarlo y luego siguió luchando por la libertad de los indígenas en la Provincia de Timaná, en una ardua batalla que duró varios años, en la cual, si bien dieron algunos golpes al invasor, no pudieron dominarlo.

LA OBRA

¿Cómo trabajar en conjunto una obra que es danza y música? Bueno, lo hicieron parecido a como trabajaron el año pasado La casa de Bernarda Alba, del poeta español Federico García Lorca. Ahora se enfrentaron a la creación de un propuesta totalmente libre, pues no hay un texto literario que la sustente.


Peter Palacio, que es el director general, dio las bases al grupo de compositores, en una reunión en donde describió lo que quería en la escena y cómo se soñaba la música que acompañaría a sus bailarines.

Peter adjetiva para hacer ver lo que desea. Habla de una obra llena de contrastes, heroica, enérgica, lenta por momentos, rápida en otros; una puesta intensa y dramática, apoteósica, épica, lírica, tensa. Y de todo esto dan cuenta los bailarines y los compositores.

Juan David Manco y Juan David Osorio explican que en la construcción de escalas y acordes que le dieran unidad a la composición, el músico Víctor Agudelo, quien es el coordinador de montaje de la obra, pensó en varias figuras como totems: el águila, el cóndor, la serpiente y el jaguar, que les permitieron integrar cuatro sonidos, cuatro escalas, que son la base de la propuesta musical, donde los sonidos conversan y adquieren vida propia, para ser soporte a lo que ocurre en la escena.

Peter, los bailarines y el grupo de compositores trabajan con un material abstracto. No es fácil. Para continuar con los adjetivos, se podría decir que la música crea atmósferas a partir de una melodía y un ritmo que le dan una armonía y entonación.

Se hace una representación gráfica para encontrar motivos musicales, así, a la figura de los animales, se unen fuego, canoa y río, por ejemplo.

Desde la danza, dice Peter, hay descripción y abstracción, todo en un lenguaje muy contemporáneo y en medio de una coreografía minimalista.

Una hora y diez minutos en una obra donde participan 20 bailarines, entre ellos, Beatriz Vélez, como La Gaitana y Luis Viana, como el bárbaro Pedro de Añasco. En vivo, está el grupo Periscopio, Ensamble de Música Nueva, de Eafit. Los músicos interpretan flauta, clarinete, fagot, trombón, violonchelo, percusión múltiple, sintetizador. Y a ellos se suma el coro masculino, la soprano María Alejandra Velásquez y José Gallardo, en lo electroacústico.

Es una reflexión sobre la vida y la muerte, sobre el ser pacífico y su transformación violenta. Se quiere, dice Peter, recuperar una conexión con la tierra. Es una obra, advierten Peter y Andrés, de un profundo simbolismo y de una enorme vigencia. Están la tierra y la madre, está la comunidad y su significado para el individuo; están, también, el dolor y el destierro, la devastación, la lucha por el poder.

Un montaje con dirección ejecutiva de Lucrecia Piedrahíta, que tiene un valor aproximado de unos 200 millones de pesos, para el que se han unido Danza Conciertoy la Universidad Eafit, con Hans Steinhäuser, como socio benefactor, y Medellín Cultural-Teatro Metropolitano José Gutiérrez Gómez, como productor asociado, entre otras entidades y personas que apoyan.

Las Escenas

Une lo figurativo y lo abstracto

PUESTA. La Gaitana, un grito de libertades una obra que está dividida en once escenas, en las cuales se combinan lo figurativo y lo abstracto, con los parámetros de la danza contemporánea.


  • Introducción:Entierro del Gran Cacique.
    • La Gaitana es elegida Cacica, ya que Timanco, su hijo, el heredero por descendencia, es un niño de 5 años.
    • La Gaitana y su hijo Timanco.

  • Escena 1:Las Chamanas y el Sitio Sagrado.

  • Escena 2:El viaje por el río Guacacayo

  • Escena 3:El Rito de Iniciación de los guerreros.

    • Timanco, es reconocido como Guerrero y Cacique.


  • Escena 4:La Celebración por Timanco.

  • Escena 5:Las Chamanas, el Oráculo y el trágico destino de Timanco.

  • Escena 6:Pedro de Añasco y el Ejército Conquistador.

    • Captura y Muerte de Timanco.
    • El Entierro de Timanco.

  • Escena 7:La Gaitana y el Espíritu de Timanco. - La Gaitana y la decisión de la venganza.

  • Escena 8:Pedro de Añasco y La devastación conquistadora.

  • Escena 9:La Federación Pijao.

  • Escena 10:La venganza y el triunfo de La Gaitana.


Lugar:

Teatro Metropolitano Días: 20,21 y 22 de mayo Hora: 8:00 p.m.

Informes:

326 69 00

Entrada:

$20.000. $30.000, $40.000. Descuentos del 10% por compras superiores a 10 boletas de $40.000 o $30.000.