Real Academia de Bellas Artes, La Haya, Holanda, 2005
Escuela de Arte Carlos Baca Flor, Arequipa, Perú, 1999.
La relación del hombre contemporáneo extraviado en la naturaleza es la columna vertebral del trabajo de Lisa Van Bommel, gracias a lo cual logra una gran variedad de aplicaciones que van desde un jardín portable hasta un invernadero crítico.
Su trabajo es variado y parece iniciar en una reminiscencia última de la naturaleza en nuestro intento de conectarnos a ella, con un jardín portátil en una bolsa de plástico o en plantas de interior que son principalmente patéticos testigos que han perdido el contacto con su hábitat original.
Su visión de la naturaleza como proceso industrial eficiente para la producción en serie, con una reflexión sobre la destrucción del campo y una metáfora de la interacción humana y la impotencia, en ese sentido, su trabajo es una especie de parábola, una alegoría de las deficiencias humanas, a menudo bellas o inocentes, sugiriendo imágenes alucinatorias. El envase se ve bien, pero por dentro está el fermento y la putrefacción.
Los urbanitas tenemos una relación alterada con la naturaleza: por una parte la vemos como el escenario para la recreación y por otra parte como un hábitat no natural. Las tribus que existen en el globo están alerta tratando de proteger sus (las) fronteras de la caza, la tala y la industria. Este mundo está tan civilizado que la naturaleza es una forma de amenaza.
Los países muy desarrollados, tiene apenas pocos metros cuadrados de tierra natural. Los parques, bosques y jardines son recuerdos de lo que alguna vez fueron. Por ahora son bellas nostalgias, bucólicas melancolías, una forma de detener el tiempo? Sembramos plantas y flores, las sometemos a stress increíble para que crezcan rápidamente y cortarlas y llevarlas dentro de la casa. Y allí reconstruir un fragmento de paisaje natural en medio de la sala!
No vivimos la naturaleza, la naturaleza también somos nosotros y estamos dentro.
Entonces aparece la propuesta de Lisa Van Bommel “jardines portátiles” -2004- (1) que siembra bolsas pláticas transparentes, con vegetación florecida dentro y que dispersa por las calles de la ciudad para que cualquier transeúnte las lleve, como quien lleva la compra. Así el nuevo dueño, tendrá verde cerca de sí, lo llevará donde vaya.
Esta propuesta es paradójica: las plantas por definición están plantadas, esto es enraizadas. En esta propuesta, la vegetación es portátil, tan móvil como los habitantes urbanos.
Los jardines portátiles están en toda la ciudad y se los puede llevar quien lo desee. Como en algunas ciudades hay oferta de bicicletas públicas. Es una oferta democrática incluso altruista por cuanto la naturaleza no debería tener propietarios, sino administradores; la propuesta es simbólica. Y es transgresiva porque pone a la naturaleza entre una bolsa de plástico haciendo una aguda crítica a la imposibilidad del urbanita de tener una relación natural con la naturaleza.
Con la obra “efecto invernadero” 2005 hace un edificio a escala y lo llena de plantas por completo: la sensación que da es que es inadecuado, como lo es un zoológico para los animales que lo habitan.
No es una crítica a un invernadero, pero es extraño que por una parte se talen bosques enteros, incluso algunos protegidos y por otra parte se cultiven plantas en medio de ambientes artificiales. En ambos casos las razones que se exponen tiene que ver con la calidad de vida de los seres humanos.
Las plantas absorben dióxido de carbono y oxígeno, es lo que las hace vital para los humanos, pero es todo lo contrario: los humanos necesitamos oxígeno y exhalamos dióxido de carbono.
Equilibrio ecológico es la relación simbólica entre vegetación y humanos. Los bosques primarios son los pulmones de la tierra.
La obra “este lado abajo” 2006 es un pequeño invernadero en forma de casa, pegado con el techo hacia abajo en una pared, como un valioso objeto de arte o como un artefacto curioso en un museo de historia natural.
El planteamiento es expresamente una inversión: cada vez hay más hierba en el efecto invernadero, pero en el techo. Esto es lógico dado que es de la tierra de donde proviene la hierba y la tierra no es solo lo que cuelga, porque está también el efecto de la gravedad, la tierra hubiera caído. Pero esta propuesta está por encima de lo que está encima y lo que está debajo de manera normal. En esta situación en donde todo está al revés y nada es lo que parece o lo que se quiere o lo que se necesita, da a la obra un aversión cínica del proverbio natura artis magistra.
Las flores y las plantas en la sala no sólo son inocentes desde el punto de vista estético sino que son un ejemplo de la lucha y de la colonización de la naturaleza, una imagen MICRO de la actitud que conduce a la destrucción y finalmente amenaza con tragedia.
Otras Obras
Obra sin nombre, video 2004.
Obra sin nombre, video 2005.
“gérbera en cloro” 2006: docenas de gérberas en sus cartones de empaque, con el tallo sumido entre una piscina de cloro.
“casi plantas” 2006: probetas de vidrio con semillas florecidas que cuelgan del techo sostenidas por cables regularmente instalados ordenando la serialidad. Es una instalación que toca lo minimalista y pone la probeta en cuestión como símbolo por excelencia de los ensayos de laboratorio.
Para cualquier flor feliz 2007, basado en los textos de Emily Dickinson.
Video “kuss” –beso-, 2005 en donde hace referencia a la relación alterada hombre naturaleza y se propone restaurarla cosiendo una hoja de un árbol a un cuerpo humano. Es un beso que busca reparar, pero que hiere y hay sangre.
La reflexión por el medio ambiente es una constante en el 13 Salón Regional de Artistas, a propósito, compartimos este texto del arquitecto Carlos Andrés Betancur.
Dentro de la Maestria de Diseño del Paisaje de la Universidad Pontificia Bolivariana, existe un módulo llamado Sistemas Urbanos. En éste se busca reflexionar, controvertir, indagar por la ciudad como sistema o como ecosistema. El enunciado para el ejercicio final plantea que los estudiantes escriban un ensayo en dónde argumenten si la ciudad es o no un ecosistema o si es un conjunto de sistemas.
Acá el ensayo de Carlos Andrés Betancur, Arquitecto, estudiante de la Maestría en Diseño del Paisaje, Socio fundador de OPUS -Oficina de Proyectos Urbanos SAS-, ganador del concurso internacional para el diseño de Plaza de la Libertad en asocio con Toro Posada Arquitectos, Medellín y del Proyecto de Recuperacion de Espacios Públicos del Centro Histórico de Barranquilla, entre otros.
Clara I. Duque
¿ES LA CIUDAD UN ECOSISTEMA?
UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA MAESTRIA EN DISEÑO DE PAISAJE MÓDULO SISTEMAS URBANOS
Por: Arq. CARLOS ANDRES BETANCUR CIFUENTES. Profesor: Arq. CLARA INES DUQUE TELLO.
En la teoría de los sistemas iniciada por el biólogo austriaco Ludwig von Bertalanffy el concepto de sistema se define como:
Según estas consideraciones, no habrá duda que la ciudad es un sistema, más aún, un sistema de sistemas. Pero si la discusión gira en torno a establecer si es un ECO-SISTEMA, deberán ser consideradas otras cuestiones de fondo:
¿Es el hombre parte de la naturaleza?
¿Es posible hacer una separación entre “lo natural” y “lo artificial”?
Estas son discusiones bastante amplias y no se abordaran en el presente ensayo de manera profunda, pero deben quedar como telón de fondo para las ideas aquí expresadas.
Popularmente la idea de ecosistema tiene que ver con comunidades de plantas y animales que interactúan con el medio logrando un equilibrio. Esto nos remite seguramente a una imagen de “Discovery Channel”, “Animal Planet”o posiblemente a una escena de la película animada “Bichos”. Desde un punto de vista más académico es frecuente encontrar una marcada división entre el estudio de los hábitats naturales y los entornos del hombre, pero esta división resulta débil si tenemos en cuenta al biólogo Eugene Odum, uno de los fundadores de la ecología, quien afirmo «Toda unidad que incluye todos los organismos (es decir: la "comunidad") en una zona determinada interactuando con el entorno físico asi como un flujo de energía que conduzca a una estructura trófica claramente definida, diversidad biótica y ciclos de materiales (es decir, un intercambio de materiales entre la vida y las partes no vivas) dentro del sistema es un ecosistema».Bajo esta perspectiva la ciudad es entonces un ecosistema, si se quiere, un “Ecosistema Humano”.
La realidad, o al menos la percepción de las grandes ciudades contemporáneas dista mucho de la imagen que se tiene en la lógica que separa hombre-naturaleza. Ciertamente, las actividades humanas son responsables de cambios abruptos en los ciclos que entendemos como naturales, pero eso a mí entender, no nos pone en otra categoría. La tradición judeocristiana puso al hombre en un nivel superior, como una especie de granjero que tenía a su disposición, suelo, plantas y animales para satisfacer sus necesidades. Pero la mala administración hace que ahora esa percepción cambie y cada vez gana más terreno la idea de que somos unos elementos externos nocivos en el orden natural. En cualquiera de las dos ideas el hombre se ve a sí mismo como un elemento externo.
Entre el mar de información de la red e iconos de la cultura popular Encontré tres reflexiones que quisiera traer a esta discusión.
1.“Muchos se aferran a la noción pintoresca de que aún somos una parte de la naturaleza, y quizás sea cierto, dependiendo de cómo definamos "una parte".
¿Somos parte de la Naturaleza del mismo modo en que una compañía maderera es parte del bosque? ¿O del mismo modo como un granjero es parte de la granja? Podríamos ser parte de la naturaleza del mismo modo como, por ejemplo, una nutria: comiendo erizos de mar y siendo comidos por tiburones. Una vez fuimos, como la nutria, una parte del ecosistema. Luego desarrollamos la agricultura y nos volvimos parásitos, dependientes de la explotación de la Naturaleza para nuestra supervivencia, pero sin dar nada a cambio. El registro fósil nos muestra que cada vez que el Homo Sapiens llegó a un continente le sucedió una extinción en masa. Los invasores exóticos a menudo desestabilizan los ecosistemas, y nosotros no somos la excepción.”http://www.freewebs.com/vehemente/ECOL.HTM
2.“Me gustaría contarle una revelación que tuve durante el tiempo que estuve aquí. Se me ocurrió cuando intenté clasificar su especie y me dí cuenta que ustedes no son mamíferos. Todos los mamíferos del planeta instintivamente entran en equilibrio con el medio ambiente, pero los humanos no.
Ustedes van a un lugar y se multiplican, se multiplican hasta que todos los recursos naturales sean consumidos. La única forma de sobrevivir es yendo a otra parte. Hay otro organismo en este planeta que sigue ese mismo patrón; ¿usted sabe cual es? ¡UN VIRUS! Los seres humanos son una enfermedad, un cáncer en este planeta, una enfermedad, ustedes son una plaga, y nosotros somos la cura” (Mr. Smith agente de "Matrix")
3.¿Por qué hay tantos de nosotros? Descripción y diagnóstico de un proceso planetario Ecopatológico
“…las características de la especie humana en su conjunto sugierenla comparación con un proceso maligno. El reconocimiento de una malignidad depende de un "grupo de cambios morfológicos, así como de comportamientos. Una neoplasia maligna se define como: un nuevo crecimiento incontrolado de tejido compuesto de componentes que tienen el poder de crecimiento y la multiplicación relativamente libre de las restricciones habituales" (Anderson, 1961)…”
“…la especie humana es un ejemplo de un maligno ecotumor, una proliferación incontrolada de una sola especie, que amenaza la existencia de otras especies en sus hábitats.”
Es mi hipótesis de que la población humana tiene las cuatro características de un proceso maligno, y que su comportamiento en al menos tres de las cuatro categorías es claramente maligno
LOS TUMORES MALIGNOS
LA ESPECIE HUMANA
Crecimiento Rápido e incontrolable
Crecimiento demográfico Rápido
Metástasis
Colonización, la urbanización
La De-diferenciación
Adaptabilidad por la cultura
Invasión & destrucción de tejidos normales adyacentes
Destrucción Ecológica por la mayoría de las sociedades humana; ahora amenaza ecosistema global
Crece a pesar de hambre de anfitrión hasta que anfitrión se muera
Cada vez son más comunes reflexiones en esta dirección. Es un buen comienzo para desmontaresa idea antropocéntrica que nos ha traído hasta donde estamos, pero es necesario superar el periodo de culpa y hastío.Si miramos la historia, de cierta forma la razón es para el hombre es como un adolecente con un revólver. Carl Sagan dijo en alguno de sus programas que debemos superar nuestra adolescencia tecnológica.Y probablemente la superemos.
Personalmente considero que el hombre es parte de la naturaleza, es parte indisoluble del cosmos y por eso, todo cuanto haga, es natural. En ese caso su mayor creación, La ciudad, es un lugar natural con interacción de sus elementos, un ecosistema. La cuestión es si sus prácticas se articulan con la lógica de los sistemas precedentes y si hay o no conciencia de que este ecosistema urbano es parte de sistemas mayores con los que inexorablemente tiene una relación de dependencia.Losproblemas ambientales y la pérdida de interés por lo religioso en occidente llevaran al desarrollo de un estado espiritual en donde se empezara a diluir la noción de natura-artificial en la búsqueda de la inserción del hombre dentro del equilibrio dinámico del universo.Pero es largo el camino para alcanzar ese estado y no tenemos mucho tiempo.